Viviana Marín, Médico de Familia y querida hermana de la UME, nos comparte esta reflexión que nos habla del poder de lA RESURRECCIÓN.

Confrontándome con el poder de la resurrección

 «Pero Dios, que es rico en misericordia, por causa del gran amor con que nos amó, aun cuando estábamos muertos en nuestros delitos, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia habéis sido salvados), y con Él nos resucitó, y con Él nos sentó en los lugares celestiales en Cristo Jesús, a fin de poder mostrar en los siglos venideros las sobreabundantes riquezas de su gracia por su bondad para con nosotros en Cristo Jesús.»

Efesios 2:4-7 LBLA

https://bible.com/bible/89/eph.2.4-7.LBLA

El viernes santo tuve que comprobar un fallecimiento en domicilio y hacer el certificado de defunción, por la historia que comentó el familiar en el fondo guardaba cierta esperanza de que el familiar estuviera equivocado y que la persona solo estuviera inconsciente, pero al llegar allí cualquier esperanza se fue, la persona calculo llevaría unas tres horas de fallecida, ya tenía evidentes signos cadavéricos y recuerdo que pensé: «está tan, tan muerta» o sea, no había la menor duda de que no había nada de vida allí, era tan inerte como una cama o una silla, era un cuerpo si, que hay que respetar, pero no había nada de vida. Reflexionando en esa experiencia unas horas más tarde me puse a pensar en el cadáver del Señor Jesús, no eran tres horas sino tres días, no era una muerte natural sino una muerte violenta, ese cadáver tiene que haber estado horrible.

Entonces era como si escuchara al Espíritu Santo retándome: «¿vivirán estos huesos secos?» (Profecía de Ezequiel 37)

Tuve que reconocer que desde mi formación y convicción profesional mi respuesta era diferente a la que dio Ezequiel, ya que él le contestó a Dios: «Señor, tú lo sabes» pero yo sabía que en ese instante en mi corazón la respuesta a esa pregunta era: «no, no Señor, es imposible».

Entonces Dios me preguntó: ¿pero crees que resucité o no?

Yo respondí: «sí claro Señor, claro que sí»- además a un cuerpo glorioso-.

Y me dijo: ¿Entonces?

En ese momento caí en cuenta de mi incongruencia/incredulidad y del increíble poder de Dios demostrado en la resurrección.

Unos días después tras leer el pasaje de Efesios pude tener una mayor revelación de ese milagro, de cómo nos ve Dios sin Cristo, literalmente «muertos», «cadavéricos».

Y qué gran diferencia con nuestro estado actual: «vivos, resucitados».

Si comprendemos la profundidad de esta gran diferencia, entenderemos porque es imposible alcanzar la salvación por obras, así como es imposible desde un punto de vista humano que un muerto resucite.

Para finalizar el Señor me recordaba esta palabra profética para España, hecha canción

https://youtu.be/omG-PPeVyi4

«Dios me dijo entonces: —Ezequiel, estos huesos representan a los israelitas. Ellos se andan quejando, y dicen: “No hay remedio; estamos perdidos. ¡Somos unos huesos secos!” Pero tú vas a hablar con ellos, y vas a darles de mi parte este mensaje: “Israelitas, ustedes creen que están muertos, pero yo soy su Dios. Yo abriré las tumbas donde creen estar enterrados, y los sacaré de allí. Soplaré sobre ustedes para darles mi aliento de vida, y los haré volver a la tierra de Israel. Cuando yo haga esto, ustedes volverán a vivir y reconocerán que yo soy su Dios. Yo, el Dios de Israel, lo he dicho y lo cumpliré”.

Ezequiel 37:11-14 TLA

https://bible.com/bible/176/ezk.37.11-14.TLA

Esto ya lo está haciendo Dios, esta profecía muchos creemos se cumplió en parte con la creación del estado de Israel en 1948. Una demostración grande del poder de Dios ya que quien iba a pensar eso justo después del Holocausto. Su aplicación espiritual es mucho más amplia y el Señor nos llama a levantarnos y hacer declaraciones de vida sobretodo vida espiritual sobre España.

https://youtu.be/BFVUbAmyUic

Aunque soy el menos digno de todo el pueblo de Dios, por su gracia él me concedió el privilegio de contarles a los gentiles acerca de los tesoros inagotables que tienen a disposición por medio de Cristo.

Efesios 3:8 NTV

https://bible.com/bible/127/eph.3.8.NTV

Y ahora, que toda la gloria sea para Dios, quien puede lograr mucho más de lo que pudiéramos pedir o incluso imaginar mediante su gran poder, que actúa en nosotros. ¡Gloria a él en la iglesia y en Cristo Jesús por todas las generaciones desde hoy y para siempre! Amén.

Efesios 3:20-21 NTV

https://bible.com/bible/127/eph.3.20-21.NTV

Otra aplicación me la pasó una buena amiga:

NUNCA ES DEMASIADO TARDE

David Wilkerson (1931-2011)

April 15, 2020

Dios puede revivir cualquier cosa que hayas dado por muerto. Todos estamos familiarizados con la historia en Marcos 5 de Jairo, el desesperado gobernante de la sinagoga que le pidió a Jesús que sanara a su hija. La niña de doce años estaba peligrosamente cerca de la muerte y Jairo le suplicó a Cristo que fuera a su casa y pusiera sus manos sobre ella.

Jesús aceptó ir con Jairo pero tuvo algunas interrupciones en el camino. Cuando Jesús se detuvo para ministrar a la mujer con una enfermedad de la sangre que tocó el borde de su manto (Marcos 5:25-34), llegó un mensajero con la trágica noticia de que la hija de Jairo había muerto (5:35). Por supuesto, el corazón de Jairo estaba lleno de dolor y debió haber pensado: “¡Si tan sólo hubiéramos llegado a tiempo! Ahora es demasiado tarde, ¡mi hija se fue!” Pero Jesús le aseguró: “No temas, cree solamente” (5:36).

Ellos continuaron hacia la casa de Jairo y al acercarse a la propiedad, oyeron sonidos de lamento y llanto. La familia y los vecinos de Jairo estaban afligidos y lamentándose en alta voz. Considera el contraste en esta escena: Dios en la carne, el creador del universo, se estaba acercando en todo su poder para realizar lo inimaginable. Sin embargo, los dolientes lloraban en su presencia. En resumen, estaban testificando: “Dios sólo puede ayudar mientras haya alguna señal de esperanza. Pero cuando toda la vida se va, no hay necesidad de llamarlo; ni siquiera él puede restaurar ese tipo de situación”.

¿Cuántos cristianos hoy ya no invocan al Señor porque piensan que su problema no tiene remedio? Jesús reprendió tal incredulidad cuando dijo a la multitud que lloraba en la casa de Jairo: “¿Por qué alborotáis y lloráis? La niña no está muerta, sino duerme” (5:39).

El Señor estaba diciendo: “Esta situación no es lo que ves o piensas. Tú piensas que toda esperanza se ha ido, pero yo digo que habrá restauración”. Luego fue a la habitación de la niña y con sólo una pequeña frase, él trajo de vuelta a la vida a la niña (5:41).

Esta historia en el evangelio de Marcos nos muestra que nada está demasiado “muerto” o demasiado lejos para que Jesús lo restituya a la vida. Él dice: “Confía en que yo solucionaré tu problema. Nunca es tarde para que yo obre”.

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Después de esa experiencia puedo decir que entiendo aún más mi impotencia (ese día me quedó bastante claro), entendí que parte de mi incredulidad era por el hecho de ver las cosas desde mi perspectiva, desde mi poder, limitando a Dios a mi cosmovisión natural de la vida