Reseña del  29º encuentro de la Unión Médica Evangélica

Del 1 al 3 de abril de 2019 en los Negrales (Madrid)

Preparar un encuentro de fin de semana de la UME es como montar un puzle de muchas piezas, hay tantas cosas que “hilar”,  que realmente te das cuenta que solo Dios puede hacer que todas las piezas encajen bien unas con otras.

El tema de este año era: “Hablar del Evangelio con los compañeros. No es un imposible”

En la primera velada, que es lúdica y distendida, pudimos disfrutar de las dotes musicales y el buen sentido del humor de dos de nuestros colegas, y hacer un juego muy interesante con un ovillo de lana en el que puestos todos en corro  se tira el ovillo  de persona a persona para ir conociéndonos, formándose una red tejida por todos los hilos entrelazados. Un juego muy  visual y representativo de lo que iba hacer el encuentro.

Pudimos comprobar que las plenarias impartidas por Ángel Sierra, contando cómo había compartido el evangelio con sus compañeros a lo largo de su dilatada vida profesional, corroboraban lo que el expositor bíblico, David Vergara, nos contó de cómo era la siembra de la palabra de Dios a la luz de la Biblia.

El taller dado por Pablo Fernández nos animó a profundizar más sobre “Suero Salino” en el curso que se realiza para adquirir herramientas útiles para compartir el evangelio en el entorno laboral.

Quedamos impactados por la cruda realidad del mundo de la trata de personas que tan claramente expuso Estefy Eddy en la velada del sábado.

Los devocionales nos hablaron muy directamente descubriendo una vez más la belleza, pertinencia  y utilidad de la Palabra de Dios. La buena música nos acompañó en los momentos de alabanza. Y las conversaciones entre los asistentes estrecharon lazos de amistad entre los nuevos y los viejos conocidos.

Como todos los años pudimos contar con una buena selección de libros de la Editorial Andamio. Pero este año había un libro especial para nosotros el de “Reforma protestante y medicina”  coordinado por el Xesús Manuel Suárez y escrito por varios miembros de la Unión Médica Evangélica,  surgido a raíz del cuento de la UME del año 2017 en el aniversario de la reforma protestante.

Muchas personas han trabajado poniendo “su pieza” para  hacer que el encuentro sea una realidad, pero cuando ves que todas las piezas del puzle encajan a la perfección no puedes por menos que reconocer que solo Dios en su soberanía lo ha hecho posible.

De una manera muy clara te das cuenta que ha sido un privilegio poder compartir tiempo y espacio con todos los asistentes, entretejiendo esa red de relaciones tan bien representadas por el juego del ovillo  y no puedes por menos que alabar a Dios y agradecerle que te haya dejado participar de este gran regalo que ha sido el 29º encuentro de la UME.

 

Firmado:

Unión Médica Evangélica